La terrible crisis económica que actualmente padece nuestro planeta amenaza con llegar a ser una reedición posmoderna de las epidemias de peste bubónica que asolaban el medievo y ante las cuales el ciudadano común se sentía totalmente desprotegido. Ahora, igual que entonces, nadie entre los poderosos parece saber cómo atajarla, pero todos perciben –aunque no lo digan– que las consecuencias pueden ser devastadoras, no sólo en cuanto a la ingente cantidad de riqueza que ya se ha destruido (y se seguirá destruyendo), sino también en cuanto a la amenaza de desempleo generalizado, hambrunas, miseria y muerte, que está haciendo añicos la supuesta invencibilidad del capitalismo. Y lo peor es que los gobiernos occidentales –que controlan el mundo– no parecen haber aprendido la lección de sus errores y siguen incidiendo en la misma medicina de inyectar dinero virtual que los ha conducido a este callejón sin salida, algo así como si a un diabético en estado de coma se lo tratase con infusiones de glucosa.
Es en este contexto de confusión generalizada donde brilla con luz propia el Crash Course que hoy presentamos, una herramienta educativa esencial para quienes vislumbran que la única salida a la crisis consiste en olvidar el sofisma de que el crecimiento infinito es posible en un planeta finito como el nuestro. El Crash Course no ofrece milagros. Al contrario, se esfuerza en deconstruir las falacias sobre las que se basa el capitalismo en su presente estado: dinero que es puro papel sin respaldo alguno, deudas impagables, militarismo, desaparición del ahorro… y crisis energética inminente a modo de espada de Damocles, todo ello combinado en un cóctel letal.
El curso está estructurado en 20 capítulos para su visualización en PowerPoint (*) y su mejor virtud es que ofrece una lección de realismo a quienes lo toman, alejándolos de ese mundo de ficción en que políticos, banqueros, economistas tradicionales y medios de comunicación “encierran” a los indefensos ciudadanos globales. No hay salida posible si las cosas no cambian, nos dice Chris Martenson –un antiguo vicepresidente de la multinacional farmacéutica Pfizer reconvertido en activista antisistema, en la estela de Joseph E. Stiglitz–, pero no se detiene ahí, sino que añade estrategias de cambio. El cambio es posible y saludable, concluye Martenson, pero sólo si nosotros estamos dispuestos a intentarlo.
Atenea Acevedo y Manuel Talens
(*) Crash Course está disponible en vídeos a modo de presentación y dividido 23 partes. Aquí se enlaza la versión en español, pero en la página de Chris Martenson está disponible también en inglés, alemán y francés.
* Pinchando sobre los enlaces de la tabla dispuesta a continuación se accede a los vídeos de los capítulos más el contenido escrito de cada uno de ellos. El enlace del mismo título dispuesto tras la duración es el enlace simple a los vídeos.
Fuentes: Rebelión y Chris Martenson
* Quien quiera profundizar en los temas expuestos en estos vídeos, bien puede comenzar por el Especial USA del mendigo que recien publica en su cajero automático. Muchos enlaces y gráficas con información actualizada sobre la situación económica del imperio que pintan un cuadro general desolador.
Mi conclusión es que el capitalismo está afortunada e irremediablemente caído. Sólo queda que nos abracemos a él en su caída o comencemos a construir la alternativa.

Pues parece muy interesante este curso. Qué importante sería que todo el mundo se informara de todo esto, es básico para entender el mundo.
Sí que lo está. Además de estar explicado de forma bastante fácil de entender, tiene el valor añadido de que el tal Chris Martenson es un tipo que sabe de lo que habla porque fue jerifalte de pfizer, que es una de las multinacionales farmaindustria más potentes que hay.
Lo que nos viene a decir es que esto se acaba sí o si. Ya que nos preparamos individual o colectivamente para amortiguar el golpe o no es cosa nuestra.
Estimado manolox va nuestra felicitación en nombre de nuestro de nuestro sitio al le invitamos en colaborar con vuestras notas sobre la libertad de los 5 Patriotas Cubanos. En cuanto a nuestra presencia en “Blogueros y Corresponsales de la Revolución” aun no se ha arreglado el error informático el cual no admite nuestra entrada hasta el momento. Creo que no ha sido una suspensión como pensé en un primer momento , dado que la comunicación la recibí mediante robot, y nadie de los encargados sabe nada e incluso Ud. mismo no lo puede solucionar , agradezco su atención y pido disculpas por las molestias causadas en mi nombre y el de nuestra Organización.
Mira Julio, voy a tratar de aclarar las cosas.
1º- Yo mantengo en público exactamente las mismas posturas y opiniones que en privado. No ya solo por el riesgo de ser “cogido en renuncio”, sino por coherencia para conmigo mismo.
En este caso concreto mi postura (que es la misma que ya te he hecho llegar en privado en varias ocasiones a requerimiento tuyo), es que:
a) No estoy de acuerdo con las expulsiones habidas ni en la forma ni en el fondo.
b) No deseo participar en ningún tipo de denuncia ni campaña en contra de la red Blogueros y Corresponsales de la Revolución, ni en contra de ninguno de sus miembros, ni invidiual ni colectivamente.
c) No tengo en lo personal ningún reproche hacia ninguno de los mienbros de ByCR. Contra el colectivo tampoco.
d) He sido miembro muy activo de esa red (sigo siendo miembro) y en la actualidad no participo por desacuerdo con el proceso de expulsiones. En concreto desde la del periodista Dick Emanuelsson a raíz del caso Becerra.
e) En el tiempo en que participé lo hice con total libertad, publiqué siempre lo que me pareció oportuno para el colectivo, y nunca recibí ningún reproche de nadie por mis publicaciones. (Tampoco hubiera admitido ningún tipo de “conductivismo” o censura, pero repito que esta situación no se dio nunca conmigo y no me consta que se diera con ningún otro miembro). Debo además añadir que de esta participación mía han surgido algunas relaciones virtuales con otr@s compañer@s de las que estoy más que satisfecho y orgulloso.
f) Sería absurdo que yo tuviese algún tipo de temor o miedo en relación a lo que pueda pasar con mi adscripción a una red en la que actualmente no participo.
2º- Cómo ya he apuntado antes, en la actualidad no participo en ByCR.
3º. En relación a ByCR no soy ni he sido nunca responsable de nada más que de mis propias publicaciones y comentarios. Además desconozco quien tiene la responsabilidad organizativa del sitio. Sé, como todos sabemos, que fue creada por Norelys Morales. Nada más sé. Ni quien la dirige, ni si es ella, ni si ha delegado funciones….no lo sé y nunca me interesé en saberlo. Únicamente quedar claro que no tengo ninguna responsabilidad en el sitio y no la he tenido nunca, más allá de la individual que tiene cada miembro por el solo hecho de serlo.
4º Para tu caso concreto también lo mismo que te he expresado en privado en no pocas ocasiones.
Si has sido expulsado o es un error informático o “te ha infiltrado el imperialismo Yanqui“, en cualquier caso comparto que tienes derecho a saber los motivos por los que no se te permite publicar.
También comprendo que trates por todos los medios a tu alcance de revertir la expulsión, suspensión o “infiltración”. Tanto si decides montar una red paralela, como si publicas artículos de denuncia en facebook, twitter, kaosenlared… Lo comprendo y en absoluto lo condeno, pero yo no deseo participar en esa denuncia.
* Ya ha habido antes otro caso al menos (el de Dick) en cuya denuncia pública se implicó una compañera de cubainformación. Mi postura entonces fue la misma. No quise participar en esa campaña aun con la admiración que profeso hacia el trabajo de Dick y lo injusta que considero su expulsión. (Por otra parte también creo que Dick se equivocó de foro al publicar en ByCR lo de Becerra, pero eso es otra historia).
Lo respeto y lo comprendo. Es tu derecho. Pero yo NO quiero participar y exijo respeto y comprensión también para mi postura.
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En relación a otras cuestiones que me planteas como que ya no contesto a tus mensajes y demás, creo que deberían estar claros los motivos. Mención aparte de que te di mi correo para que me comunicaras “algo importante” y me empiezan a llegar invitaciones no solicitadas de todo tipo de redes, eventos y demás, o informaciones de actualidad, efemérides…, es el hecho de que tu quieres que yo me implique en algo en lo que no deseo participar (lo que he explicado más arriba y a ti en privado en más de una ocasión en relación a las expulsiones).
Si por activa y pasiva, con buenas palabras y modales, argumentado y explicando, he mostrado ya cual es mi posición, creo que debe ser tenida en cuenta para no seguir insistiendo.
Lo que ya tampoco quiero es llegar a enfrentamiento alguno ni contigo ni con nadie por este tema. Una de las razones por las que no deseo participar en estas campañas (no solo en esta concreta), es como ya te he referido en otras ocasiones, el que hay mil sitios en los un@ puede desarrollar su labor contrainformativa, de denuncia, o lo que sea que cada cual haga. Si bien considero imprescindible que en el ámbito revolucionario deben ser debatidas absolutamente todas las cuestiones y además lo deben ser en forma clara y profunda, también creo que hay buscar antes los medios adecuados para cada uno de estos debates.
Yo por mi parte me ofrezco para lo que en privado ya te he dicho: mediar para ponerte en contacto con quien corresponda y que se pueda solucionar dialogadamente. Correos privados no tengo y tampoco los daría nunca a nadie.
Saludos y suerte.