La escritora cubana Zoé Valdés es uno de los personajes más destacados de los llamados contra-revolucionarios cubanos. Sus novelas son promocionadas por grandes grupos mediáticos y editoriales. Es además columnista en publicaciones de gran tirada, desde donde se permite entre otras minucias justificar la invasión de países por parte de EEUU y el asesinato político de dirigentes del tercer mundo.
Parte 1. Apología del dictador Batista.
Zoé Valdés encabeza una corriente de revisionismo histórico que reivindica la figura del dictador cubano Fulgencio Batista:
“No fue el dictador que se dijo, hizo mucho bien a su país”
“Cuba era un modelo de democracia y desarrollo para muchos países. La figura protagónica del escenario cubano (…) lo fue sin duda el presidente Fulgencio Batista…”
Parte 2. Apología del asesinato y la invasión a Cuba.
Protegida por medios y editoriales, Zoé Valdés promociona abiertamente el asesinato político, el bloqueo y la invasión a Cuba:
“Castro, Chávez, Ahmadineyad… esos esperpentos sólo merecen la muerte“.
“(…) cuando no queda otro remedio que la guerra, es la guerra. En el caso de Iraq no quedaba otro salida. El terrorismo va a acabar con el mundo entero y en Cuba hay muchos terroristas”
Parte 3. Los más sonados ridículos.
La fortuna de Fidel inventada por Forbes o la recogida de firmas por un estudiante que jamás fue detenido son algunos de los resbalones y ridículos más memorables de Zoé Valdés:
“El dinero que llega a Cuba se desvía a cuentas en Suiza, que se denominan “la reserva del Comandante”"
